La presentación de Lionel Messi en Inter Miami tuvo un inesperado enemigo: la lluvia. Una tormenta azotó la zona del DRV PNK Stadium minutos antes de la hora original de comienzo y obligó a retrasar la ceremonia durante un buen rato. Cuando la caída de agua mermó, el astro argentino ingresó a los pasillos de la cancha pero nuevamente volvió a largarse antes del inicio de la transmisión. Al ver que no iba a frenar, los protagonistas de la noche se mojaron y un personaje clave en la historia estuvo al borde de la caída.